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jueves, 8 de noviembre de 2012

El comunismo no casa con gays ni feministas.


Para Marx, la alteración de las relaciones humanas fuera de la pareja monógama era una aberración, (...) "la relación de un hombre con una mujer es la relación más natural de un ser humano con un ser humano". Lenin diría algo semejante años después.


La victoria de Stalin, a finales de los 20, supuso una derrota aplastante para la tradición socialista en la lucha por la liberación sexual. En 1928 comenzó a verse este giro; el dr. Nikolai Pasche-Oserki afirmó que la homosexualidad era un “peligro en potencia” y atacó también las conquistas de las mujeres y entre ellas el aborto.

A inicios de los años 30, se pasó a la acción y comenzó la discriminación, la vigilancia y la detención masiva de homosexuales, entre ellos personalidades del mundo literario, artistas y músicos. La defensa acérrima de la homosexualidad, llevada a cabo por parte de viejos revolucionarios, como Clara Zetkin, no fue suficiente para frenar la situación. Los detenidos podían ser condenados a varios años de cárcel o al exilio siberiano. Se produjo una oleada de pánico entre los homosexuales, y fueron seguidos, tristemente, por numerosos suicidios, incluso en el propio Ejército Rojo.

En marzo de 1934, se introduce una nueva ley, resultado de la intervención directa de Stalin, en el código penal: los actos homosexuales fueron castigados con hasta ocho años de cárcel. La prensa soviética emprendió una campaña contra la homosexualidad, que calificó de signo de degeneración humana. Uno de los personajes que trató con más brutalidad la cuestión homosexual fue Máximo Gorki, que en su artículo “Humanismo proletario” argumentó: "En los países fascistas, la homosexualidad, azote de la juventud, florece sin el menor castigo; en el país donde el proletariado ha alcanzado el poder social, la homosexualidad ha sido declarada un delito social y es severamente castigada. En Alemania ya existe un lema que dice: 'Erradicando a los homosexuales, desaparece el fascismo'".

“La homosexualidad es un vicio burgués y una perversión fascista”
Iósif Stalin · Genocida

miércoles, 29 de agosto de 2012

JOSÉ ANTONIO Y EL ESTADO TOTALITARIO (LA LUNA Y EL DEDO).


JOSÉ ANTONIO Y EL ESTADO TOTALITARIO (LA LUNA Y EL DEDO). Carlos RodríguezNo hay cosa para mi más grata que acudir a José Antonio (J.A.) para responder a los que se definen como “Joseantonianos” a la vez que se refugian en acomodadas posiciones democráticas para defensa de la propia democracia. Son notorias, por parte de estos autodenominados Joseantonianos, las críticas al Estado totalitario y autoritario, ignorando que el sentimiento nacional sindicalista lo que trata de implantar de manera revolucionaria es una Estado Totalitario Sindical dentro de un Régimen Totalitario Nacional. También es notoria su obsesión permanente por declararse antifascistas, posiblemente para ganarse la etiqueta de demócratas, dado que en el biotipo en que la democracia ha convertido a España, a todo lo malo o a lo que no favorece a los “demócratas” lo denominan fascismo, ignorando lo que fue el fascismo en Italia y lo que José Antonio manifestaba sobre él, en un claro ejercicio de admiración critica como punto de partida.
  
    Sobre el fascismo en relación con el pensamiento de J.A. hablaremos en próximos trabajos, en el que hacemos con estos comentarios que nos ocupan, nos limitaremos a copiar textualmente parte del legado literario de J.A. relacionado con la democracia, el totalitarismo, y el autoritarismo con relación a los objetivos nacional sindicalistas. A este respecto, solo una aclaración: en los años treinta la democracia era lo que tiene que ser, un medio mecánico para elegir mediante sufragios a los gobernantes componentes de listas de partidos (J.A. se enfrenta constantemente a todo tipo de sufragios). Hecha esta salvedad, pasamos a transcribir las citas de J.A. en parte de sus discursos y conferencias, para lo cual no hay mejor orden que el cronológico, por lo tanto, empezamos con el discurso fundacional pronunciado el 29 de octubre de 1933 en el teatro de la Comedia de Madrid.

“Antes, en otras épocas más profundas, los Estados, que eran ejecutores de misiones históricas, tenían inscritas sobre sus frentes, y aun sobre los astros, la justicia y la verdad. Juan Jacobo Rousseau vino a decirnos que la justicia y la verdad no eran categorías permanentes de razón, sino que eran, en cada instante, decisiones de voluntad”

“venía a resultar que el sufragio, esa farsa de las papeletas entradas en una urna de cristal, tenía la virtud de decirnos en cada instante si Dios existía o no existía, si la verdad era la verdad o no era la verdad, si la Patria debía permanecer o si era mejor que, en un momento, se suicidase”

“De ahí vino el sistema democrático, que es, en primer lugar, el más ruinoso sistema de derroche de energías”.

“Vino después la pérdida de la unidad espiritual de los pueblos, porque como el sistema funcionaba sobre el logro de las mayorías, todo aquel que aspiraba a ganar el sistema, tenía que procurarse la mayoría de los sufragios. Y tenía que procurárselos robándolos, si era preciso, a los otros partidos y para ello no tenía que vacilar en faltar deliberadamente a la verdad, en no desperdiciar un solo resorte de mentira y de envilecimiento y con ello nos depararon la esclavitud”.

 “En los países donde se ha llegado a tener parlamentos más brillantes e instituciones democráticas más finas, no teníais más que separaros unos cuantos metros para encontraros con tugurios infectos donde viven hacinados los obreros y sus familias, en un límite de decoro casi infrahumano. Y os encontraríais trabajadores de la tierra, abrasadas las costillas, y que ganaban durante todo el año, gracias al libre juego de la economía liberal, setenta u ochenta jornales (míseros)”. “Y por lo que nos toca de cerca, nos encontramos en una España en ruina moral, una España dividida por todos los odios y por todas las pugnas…”


martes, 31 de julio de 2012

Lumpen Nacionales (por Qbitacora.)

Índice.

Introducción.
Los parásitos que quieren gobernar sobre todo el mundo (Nuevo Orden Mundial) quieren destruir las naciones. Para ello, tienen que destruir el natural sentimiento nacional para inculcar en su lugar una mentalidad artificial mundialista en la población para que acepte un gobierno mundial. La mejor manera que han encontrado para eliminar la mentalidad nacionalista ha sido usando la mentalidad materialista o economicista. Es decir, sustituir la mentalidad nacional por la mentalidad de clase social. Esta mentalidad materialista se lleva inculcando por dos vías: La vía comunista y la vía capitalista.
El primer ejemplo de implementación a gran escala fue el comunismo que es antinacionalista e internacionalista, que no valora las diferencias raciales, nacionales o religiosas de la gente, sino solamente la diferencia de clase social, por lo que los enfrentamientos entre gente son motivados por la clase social (“lucha de clases”).
El segundo ejemplo ha venido con el capitalismo, con su consumismo y sus libertades “de mercado”, “de capitales” y “de mano de obra” (inmigración masiva), en nueva demostración de la similitud que mantiene en espíritu y mentalidad materialista con el comunismo (además de en los hechos y en los símbolos). Las herramientas para imponer esa mentalidad son los medios de manipulación y entretenimiento, y el sistema deseducativo. Y luego llevarlo a la práctica con la invasión inmigrante. Así, hoy en día se encuentra uno a muchos borregos manipulados por el poder que en vez de tener una mentalidad nacionalista tienen una mentalidad de clase social. Es decir, que clasifican a la gente no por la nación, la religión o la raza a la que pertenecen (que son las verdaderas señas de identidad), sino por la clase social. Por eso aceptan tan tranquilos la invasión inmigrante.
A esta clase de borregos con el cerebro lavado por la propaganda de sus amos del Nuevo Orden Mundial los llamo “lumpen-nacionales”, que significa “carentes de consciencia o sentimiento nacional”, y que incluí en el “Diccionario de palabras a añadir al DRAE, 2ª ed.”, palabra inventada de inspiración en la palabra“lumpenproletariado” (capa social más baja y sin conciencia de clase).
Se puede decir que España no es una nación desde hace mucho tiempo porque la inmensa mayoría de la población no tiene consciencia de nación, de pertenencia a una nación. La enfermedad afecta a otros países occidentales también, pero es España uno de los principales países afectados. Peor todavía, la gente es tan gilipollas que no tienen consciencia de los perjuicios que esa falta de sentimiento nacionalista acarrea: La unión hace la fuerza y la desunión trae la debilidad. El nacionalismo es la unión y por lo tanto la fuerza. El ejemplo más claro es la nación-láser judía (todos alineados sectariamente en la misma dirección).
Por lo tanto, afirmo que quien no es nacionalista no es español, por lo que españoles hay muy pocos, poquísimos, y por eso vamos a pique, por la extrema debilidad de la nación española.
Los españoles de mierda os habéis creído que íbais a vivir a cuerpo de rey a costa de los extranjeros inmigrantes, cuando muchos de esos son superiores a vosotros pues están más unidos (y ese es el criterio social fundamental para establecer la superioridad de un grupo sobre otro, para conseguir el triunfo y la ascensión social a costa de otros grupos). Por ejemplo, chinos, de los que últimamente voy leyendo noticias de su prosperidad económica y académica mientras abunda el fracaso escolar entre los españoles. Los chinos son los nuevos judíos: inteligentes, unidos y triunfadores en la escala social, a costa de los españoles que se hunden.
Por supuesto, la invasión inmigrante era para precarizar el mercado laboral, para precarizaros a vosotros, no para que vosotros viviérais a su costa. Ahora con la reforma laboral y la precarización de todo por el nuevo gobierno vais catando la realidad que os merecéis, españoles de mierda.

1. Lumpen-nacionales según la política.
a) Votantes del PSOE e IU.
Hoy en día casi toda la población es de mentalidad borrega progre, unos más radicales y otros menos. Igual que al belicista le interesa que los demás sean pacifistas para facilitarle el trabajo de conquista, a la superunida “nación-láser” le interesa que los demás pierdan su carácter de nación y unidad para prosperar y destacar, para triunfar sobre las demás naciones.
El partido político favorito del régimen y favorito de la borregada ha sido el PSOE, que incluye en sus siglas los palabros “Socialista” y “Obrero”, palabros de indudable influencia en los gilipollas votantes, demostrando que la motivación para votarles es la conciencia de clase social (materialismo), no la conciencia de nación (idealismo).
Basta ver que los miembros de dicho partido, así como los de IU, en sus reuniones por ejemplo callejeras en época pre y pos-electoral no llevan una bandera española ni por error. Basta oirles increpar a España y a sus símbolos. Basta escucharles decir que “España es un anacronismo” o que las naciones son cosa “de otra época”, expresiones estas surgidas de la propaganda mediática mundialista y que han enraizado en estos idiotas por la vida comodona y materialista que han disfrutado hasta hace poco, que les ha permitido sostener su autoengaño mental. La realidad es que las naciones son cosa de todas las épocas porque son la proyección al ámbito social del instinto natural del territorio. Las naciones existen mientras un grupo unido tenga la voluntad de que existan. Si un país está tan degenerado como para que una parte grande de su población sea anti-nacionalista y por lo tanto, desunida, otras naciones que sí están unidas sacarán provecho y triunfarán a su costa hundiendo a la nación desunida. Ahora estos gilipollas que han estado tirando piedras contra su propio tejado se extrañan de que tengan goteras, y envidian los tejados inmaculados de las casas vecinas, es decir, la solidez de los países vecinos. ¡Y qué se esperaban, los muy subnormales!. ¿Prosperar? La prosperidad queda para los que tienen la inteligencia que les permite estar unidos acumulando fuerza, porque ambas cosas van juntas. España está formada por gentuza y gilipollas, por basura, y la basura acaba en el cubo de la basura de la Historia. Ojalá que sólo ellos y que no nos arrastre a los demás.
b) Votantes del PP.
En cuanto al PP, son casi peores, pues disfrazan su lumpen-nacionalismo con banderas y con declaraciones públicas de falso y fingido españolismo, pero luego traicionan a la nación demostrando su falta de sentido nacional: Fueron los que abrieron las fronteras a la invasión inmigrante en época de Aznar, acto de máxima traición nacional, y los que en su vuelta al desgobierno están desmantelando el país para pagar a los usureros extranjeros.
c) Votantes separatistas.
Y en cuanto a los separatistas, pues tan fácil como que no quieren ser españoles. No hay más claro ejemplo de lumpen-nacionales. Mezclas un vascolufo con un catalufo y sale un Urdangarín.
Sólo queda añadir que no son nacionalistas, pues es un “movimiento” patrocinado por las oligarquías económicas de las respectivas regiones en connivencia con la oligarquía mundial para favorecer el mundialismo debilitando las naciones reales como España. Por ejemplo, los dueños de Cataluña son un grupo de familias, igual que en Baleares, y en Vasconia sucederá lo mismo. Son esas familias las que han promocionado el separatismo, que no nacionalismo, pues el separatismo incluye el genocidio de vascos y catalanes y sustitución por gitanos, amerindios, moros, negros y chinos a través de la invasión inmigrante. Eso no es nacionalismo, sino una farsa engañabobos y engañagilipollas.
El problema es la estupidez de los demás, con su actitud ante ellos: En vez de considerarlos como lo que son, enemigos a los que combatir y eliminar, se trate de partidos políticos, medios de comunicación controlados por políticos o no, clubes de fútbol, cajas de ahorro dirigidas por políticos, y otras empresas vinculadas al separatismo, se les ha tratado con condescendencia, mirando para otro lado ignorando los hechos o incluso favoreciéndolos, por cobardía y debilidad, o por interés económico.
Lumpen-nacionales colaboracionistas con el separatismo y por lo tanto españoles de mierda son:
  • Los clientes de cajas de ahorro catalanas y vascas (ahora bancos).
  • Aficionados a clubes de fútbol vinculados con el separatismo como F.C. Barcelona, Athletic de Bilbao y Atlético Osasuna.
  • Catalanes que dicen que están en contra del separatismo pero no han movido un puto dedo en su pasividad y conformismo, en parte porque el separatismo catalufo les ha estado proporcionando buenos réditos (parasitismo hacia España) lo que favorecía que miraran para otro lado, por lo que la motivación de su comportamiento no es solamente pasividad y conformismo, sino también egoísmo, insolidaridad con el resto de España y por lo tanto, hipocresía.
  • Votantes de partidos políticos mayoritarios supuestamente “españoles” como PSOE, IU y PP, que con sus votos han permitido llegar a esta situación desde 1975, por su política de hacer la vista gorda ante los crímenes de los separatistas, y por su voluntario colaboracionismo y fomento del separatismo, del PSOE e IU con el separatismo vasco y catalán, y del PP en menor medida con el catalán, y en mayor medida con el gallego. Eso por no mencionar los demás crímenes cometidos por estos partidos mayoritarios: aborto de españoles, invasión masiva de extranjeros inmigrantes, desmantelamiento industrial de España en favor de la U.E., empeoramiento del sistema educativo que afecta a los hijos (y su futuro) de los gilipollas que les votan, corrupción generalizada, etc.

2. Lumpen-nacionales según la economía.
Desde el punto de vista económico los lumpen-nacionales se clasifican en empresarios, empleados y consumidores, todos ellos gentuza lumpen-nacional:
  • Empresarios: Desde los más grandes de las multinacionales (gestores más que empresarios) hasta los más pequeños, como dueños de bares, todos ellos en masa dan trabajo a los millones de invasores extranjeros.
  • Empleados: Han estado solidarizándose con los inmigrantes porque se identificaban con ellos debido a su mentalidad de consciencia de clase y no a su consciencia de nación. Por eso, han abrazado las mentiras de la propaganda, (“los inmigrantes vienen a trabajar/a pagarnos las pensiones”) y de la propaganda sensiblera y victimista (“vienen a buscar una vida mejor”), además de votar a los partidos políticos que los han metido.
  • Consumidores: Dan negocio a las tiendas de extranjeros instaladas en España comprando en ellas. Primero permitieron que prosperaran los restaurantes chinos. Luego los chinos empezaron a apoderarse de las tiendas de comida. Después, otro tipo de tiendas, como bazares en los que venden de todo. Prosperidad china a costa de las tiendas españolas, gracias al colaboracionismo de los españoles de mierda, los lumpen-nacionales, con la excusa de que pueden comprar a cualquier hora en una tienda china, o de sus bajos precios (¿tú quieres trabajar a cualquier hora, so canalla? No verdad. Pues compra en tiendas españolas, que ellos tampoco quieren trabajar a cualquier hora).

viernes, 30 de marzo de 2012

Las huelgas revolucionarias.


En nuestra Sección de Pensamiento Político traemos un texto de Ramiro Ledesma que puede referirse muy bien quizá no a la situación de hoy  de España pero sí a la situación de pasado mañana,  a una situación muy previsible, muy lógicamente dentro de lo razonable en un futuro inmediato.
Que la izquierda está entrando en un periodo de radicalización que nos permite hablar de la existencia de un comunismo moral, de un comunismo político y de un comunismo sólo suavizado en el terreno económico, pero aún  con ello capaz en este aspecto de terminar de arruinar a España y a los españoles, no parece muy dudoso. Tenemos un comunismo, aunque no se llame a sí mismo así,  libertario en lo moral, antinacional en lo político y económicamente desastroso que es una realidad política ya con la izquierdización del PSOE, el crecimiento de IU y el apoyo de ambos a toda propuesta secesionista, de izquierdas o derechas, que tenga a bien abrir la boca en cualquier región de España.
Que la democracia liberal y burguesa encarnada en Rajoy es incapaz de parar la toma de la calle por la izquierda es un hecho incuestionable. Este 29 M  los Sindicatos que abogan por la lucha de clases camparán a sus anchas en toda España sin que la derecha que aboga por el sistema de  la lucha de partidos esté dispuesta a mover un dedo de forma enérgica.  Que la democracia liberal burguesa es incapaz de motivar una reacción sana de la parte sana del pueblo español, incluso que tenderá a adormecer cualquier movimiento en este sentido,   también es evidente.
Que una de las razones por las que es necesario derribar este sistema político es precisamente su incapacidad  para frenar a la izquierda es otra verdad. Todo ello lo señalaba Ramiro en unas circunstancias que sólo son peores entonces con respecto a las actuales por el paso de España,  durante casi cuatro décadas,  por el Régimen de Franco lo que elevó el nivel de vida de los españoles a un punto que ahora están destrozando.   En los años 30 la cosa acabó como acabó.
Las huelgas revolucionarias
Todos los núcleos de agitación comunista que hay en Europa dirigen su mirada sobre nuestro país. Creen llegado el momento de una acometida central y esperan que un golpe de audacia otorgue el Poder a los comunistas. Desde hace quince o veinte días la atmósfera social de España se ensombrece de consignas rojas, aprovechando el desconcierto de las masas y la crisis económica que surge.
Los grupos comunistas que actúan en España suplen la existencia de un partido numeroso con la acción -sobre todo en Andalucía- de millares y millares de proletarios inquietos y febriles, lanzándolos despiadadamente a la explotación del campo revolucionario. He aquí la causa inmediata de los furores desencadenados estos días.
Existe, de un lado, la incapacidad del régimen liberal-burgués para sostener a flote nuestra economía. De otro, la continuada perturbación comunista, que amenaza devastar la riqueza del país. Ello es insostenible, y antes que abandonar indefensos los valores nacionales, urge una acción contra la audacia del enemigo.
Nuestras Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (J.O.N.S.) nacen con esa tarea urgente que realizar. La transformación económica que requiere nuestro país no puede hacerse con criterio marxista, que pondrá en peligro de muerte la existencia misma de la Patria. Sólo unos poderes nacionales, de honda raíz popular, pueden acometer hoy en España la reforma Otros intentos equivaldrán a una perturbación continuada, sin freno ni norma, que haría imposibles las soluciones de eficacia.
Esas huelgas son hoy ensayos de movilización comunista, pruebas de capacidad revolucionaria. El Gobierno las contempla sin comprender esa función que le asignamos y las va resolviendo como puede, debilitando sus fuerzas de choque.
No es difícil presentir las próximas movilizaciones. Sólo es posible detener la ola roja venciéndola. Otras tácticas son infantilismo candoroso. Nosotros preguntamos qué planes y defensas tiene el Gobierno para impedir el asolamiento de la Patria por los comunistas. Porque nuestra sospecha es de que vivimos en absoluta indefensión y de que corresponde a la acción heroica de los grupos nacionales proceder a garantizar esa defensa.
Hay que abatir el actual sistema liberal-burgués, que con sus hipócritas deslealtades mantendría al pueblo en una funesta predisposición al comunismo. Las huelgas reivindicatorias nos merecen respeto, pues es la única posibilidad de actuación social que admite la fracasada economía vigente. Pero nosotros aspiramos a un régimen económico donde las huelgas sean innecesarias e inútiles, donde la producción adquiera el rango supremo de ¡servicio a la Patria! y donde el elemento prestador de trabajo no sea «a priori» un sector rebelde a los deberes.

martes, 27 de marzo de 2012

Españoles en el Gulag (Parte V)

TdE/ LA ODISEA DE LOS “AZULES”
Los prisioneros
A partir de mayo de 1040, los divisionarios coincidieron con 34 republicanos en los campos de Bovoroski y Borovichi, y ya no se separaron. Retornarían a España juntos a bordo del Semíramis. Pero no todo fueron relaciones fraternales. Hubo hombres de pasado republicano y desertores de la División Azul, los “antifascistas”, que trataron duramente a los divisionarios, y ante los cuales ellos reaccionaron con tirantez y desprecio. Entre ellos, el comunista Felipa Pulgar y el desertor César Astor se convirtieron en paradigmas: ostentaron ciertos cargos en los campos de presidio y chocaron con frecuencia con los “azules”. En 1956, con mbajadores en el infierno, el cine español reflejaría de manera interesada el drama de aquellos hombres, que, como sus supeditados, penaban por voluntad de Moscú.
Entre los episodios chocantes que vivieron los prisioneros divisionarios, quizá destaquen dos. El primero, el hecho de que a finales de 1948 algunos fuesen desplazados hasta Moscú y metidos en el metro, para asombro propio (“Un mundo ensueño”, lo califica un testimonio) y de los naturales (“Todo el mundo nos miraba”). Pensaban que iban a ser liberados, pero lo que les esperaba era más presidio. El segundo: la huelga de hambre que llevaron a cabo en el campo de Borovichí en abril de 1951, en queja por la falta de entrega de unos paquetes que entendieron como suyos (los presos españoles estaban privados de correspondencia). Acabó con la intervención del Ejército y el enjuiciamiento de los cabecillas de la rebelión, que recibieron penas de entre 15 y 25 años de presidio, finalmente no cumplidas. En este trato discriminatorio hay que tener en cuenta la falta de relaciones diplomáticas regulares entre España y la URSS.
Gestionar la liberación
En 1946 comenzaron los contactos hispano-soviéticos que debían materializar el retorno de los prisioneros de la División Azul. Fue el embajador en Roma, José Antonio Sangróniz, quien estableció una primera comunicación con vistas a un acuerda comercial. En noviembre, un empresario catalán recibió una propuesta para entablar contactos. Franco la aceptó en febrero del año siguiente, y el Ministerio de Asuntos Exteriores designó a un diplomático que prestaba sus servicios en la embajada de París, apellidado Terrasa. Por parte soviética, el elegido fue un antiguo agregado militar, el capitán Schaerer. Ambos mantuvieron cuatro reuniones en Suiza. No se materializó un acuerdo porque a finales de marzo Madrid se acogió a los dictados de la doctrina Truman, que posibilitaría la inserción de España en el naciente bloque occidental. Moscú negó entonces públicamente que hubiesen tenido lugar negociaciones. Pero las había habido, y, ya en la segunda, por iniciativa de Franco y de Luis Carero Blanco, la parte española había introducido la necesidad de proceder a una repatriación de los prisioneros.
Pese a la realidad política del momento, pronto se restablecieron los contactos. Entre agosto de 1949 y enero del año siguiente hubo un primer acuerdo comercial de la mano de capital privado español. En él se adjuntó una cláusula para la liberación de súbditos de ambas nacionalidades. Pero algo debió de fallar, y poco o nada del aspecto económico del acuerdo se llevó a cabo, a la par que nada de lo especificado en la cláusula. Hubo que esperar a la muerte de Stalin en marzo de 1953 y a la caída en julio de Beira, jefe del NKVD, para que se diesen los primeros pasos. Fue por iniciativa española, a través de la diplomacia en Suiza. A finales de diciembre, el presidente de la Cruz Roja francesa recibió un telegrama de su homólogo soviético informando de que, por decreto del presidente del Sóviet Supremo, 253 españoles habían sido amnistiados. Debía fletar un barco y repatriarlos. La responsabilidad era mucha, pero Georges Brouardel aceptó.
Se abrió un período de mil gestiones, en las que intervinieron la Cruz Roja española, la Cruz Roja Internacional, el ministro español de Asuntos Exteriores, Alberto Martín-Artajo, su embajador en Atenas, Sebastián Romero, el embajador en Ankara, Alfonso Fiscowich, y otros muchos. Elegido el barco Semíramis por Martín-Artajo (pabellón liberiano y 110 dólares por pasaje), se pudo saber que la entrega se haría en el puerto de Odesa. Fue el 26 de marzo de 1954. Los liberados serían 286. Debía hacer una escala previa en Marsella para desembarcar a los republicanos que lo desearon, pero Madrid ordenó enfilar directamente hacia Barcelona. El viernes 2 de abril atracaron allí ante la multitud que les esperaba. La tragedia de aquellos hombres había acabado.
El día después
Hubo siete repatriaciones posteriores desde la Unión Soviética, con 2.774 españoles, entre diciembre de 1956 y mayo de 1959. Pero, entre ellos, los retornados de la División Azul fueron muy pocos. Las seis primeras expediciones llegaron a bordo del buque Krym (Crimea) al puerto de Castellón o al de Valencia; la séptima, a bordo del Sergei Ordzhonikidze, al de Almería. Poco se sabe al respecto, pues un manto de silencio cubrió aquellas repatriaciones, que estaban integradas fundamentalmente por “desafectos” al régimen.
Por entonces el cine se había ocupado de los hombres de la División Azul a raíz de su retorno. Precisamente, dos de las tres películas que trataron de ellos -La espera, de Vicente Lluch, y la ya citada Embajadores en el infierno, de José María Forqué- se estrenaron en 1956. También en ese año apareció la novela El desconocido, de Carmen Kurtz, narración magistral del desvivir de una pareja tras el retorno de presidio de él, que fue galardonada con el premio Planeta. Pero aquélla era ya una División Azul de consumo. La verdadera había vuelto a casa o permanecía en Rusia, fuese bajo las estepas (unos cinco mil muertos) o intentando rehacer una vida quebrada por el Gulag.