viernes, 12 de abril de 2013

Estirpe Imperial - Recuerdos



Recuerdos... 
que me transportan a un pasado muy presente. 
aun no me hago, a la idea de perderte. 
entre las sombras te ocultaste lentamente 
sin tan siquiera avisar. 

Cuantas historias juntos, inacabadas. 
cuantas cervezas juntos, fiel camarada. 
fuiste mi espalda siempre, en las batallas. 
en mi memoria aun quedan restos de ti. 

Son todos tus recuerdos, un nudo en mi garganta. 
sabes que nunca te podré olvidar. 
son todos tus recuerdos, un grito por la patria. 
continuare tu lucha hasta el final. 

Fuiste osado al pretender ganarle a la muerte. 
aunque con trampas ella consiguió vencerte. 
y te arrastro hasta el fondo, lejos para siempre. 
tu recuerdo vivirá 

Cuantas historias juntos, inacabadas. 
cuantas cervezas juntos, fiel camarada. 
fuiste mi espalda siempre, en las batallas. 
en mi memoria aun quedan restos de ti. 

Son todos tus recuerdos, un nudo en mi garganta. 
sabes que nunca te podré olvidar. 
son todos tus recuerdos, un grito por la patria. 
continuare tu lucha hasta el final.

miércoles, 10 de abril de 2013

Vale quien sirve.


TdE/Son muchas las voces que hablan de la falta de una organización fuerte y que defienda los Principios y Valores que, en gran parte, compartimos quienes nos autodenominamos Patriotas.
Pero es curioso cómo, cuándo se invita a participar de un proyecto, una realidad más bien, con cimientos sólidos, con la estructura adecuada, con fundamentos ideológicos claros y con las ramificaciones necesarias para que cada cual pueda crecer como militante, y persona, trabajando en el área que mejor se adapte a sus inquietudes o cualidades (juventudes, acción política , social o cultural, ecología y actividades de montaña, etc), fortaleciendo a su vez la organización, salen con argumentos banales y que no pueden tener cabida en quienes, por nuestros ideales, nos abanderamos bajo una ideología que tiene como fundamentos el servicio, la disciplina, la voluntad y digámoslo claro, el objetivo real de conquistar el poder.
Creo que muchos deberían plantearse, antes de alzar banderas y vociferar, si realmente creen en la necesidad de llevar a cabo nuestras ideas, si realmente creen en la necesidad de nuestra victoria, si es posible, y si realmente creen en aquello que a menudo se oye más que se aplica: “ No parar hasta conquistar”
No somos un pasatiempo ni un club de amigos. Esto es una empresa, un Movimiento donde se trabaja por encima de palabrerías y estéticas. Esto es la simiente de una revolución que tenemos el deber moral de llevar adelante para que, si no nosotros, nuestros hijos, recojan los frutos.
No pretendo cuestionar a nadie con estas palabras, sino despertar e invitar a quienes se sienten “quemados”, a los que están a la expectativa, a quienes esperan… a que reflexionen. Nuestras ideas se defienden, se deben aplicar en el día a día.
Nadie dijo que fuese fácil, pero sí es necesario. Nuestra lucha y nuestro trabajo es algo generoso, es un servicio a nuestra gente y a nuestra tierra. Así que, pasado el tiempo de las excusas pongamos en valor la máxima: “Vale quien Sirve” y quienes no estén dispuestos, que abandonen el uniforme, que se retiren y abracen el sistema. Son porque parte de él.
Emilio Denia

lunes, 25 de marzo de 2013

Esteban Ibarra al descubierto (lo que NUNCA veras en la TV).



Tanto SOS Racismo como Movimiento Contra la Intolerancia se oponen frontalmente a la libre circulación de la información, y abogan por la selección de la misma para evitar que las noticias incómodas sean de dominio público

Estos lobbys inmigracionistas disfrazados de negocio humanitario son el arma arrojadiza de los "políticamente correctos" contra cualquiera que se aparte de la línea marcada por los intereses de la oligarquía. Su función consiste en capar moral e intelectualmente a la sociedad, practicando el terrorismo psicológico entre la población bajo la acusación de "racista", y creando un sentimiento de culpa en los españoles por todo lo malo que pasa en el mundo para justificar un avasallamiento expiatorio fundado en esa supuesta culpa que permita la inmigracion masiva sin oponer resistencia. 

Para desarrollar estas labores de censura, lobotomización y manipulación inaceptables reciben jugosísimas subvenciones que salen de los impuestos que paga el contribuyente español.

El maquiavelismo de hoy en día.

"Maquiavelo y la Historia en general demuestran que en política se afirman con preferencia los que saben pasar por encima de los escrúpulos y de los imperativos de la propia conciencia. Aquí está el quid de la cuestión. No se crea que hoy, en régimen parlamentario-democrático, ha dejado de ser cierto. El fenómeno se ha acentuado pavorosamente. No se trata ya de concebir planes de vasto alcance, como en la patriótica y primitiva elucubración del Secretario florentino. Se trata por el contrario, de un maquiavelismo de vía estrecha, y por ello mucho más mezquino e innoble, destinado a poner en evidencia a los compañeros de corriente o partido, a montar un escándalo inexistente, a pasar de contrabando falsas acusaciones, difícilmente desmentibles. En otras palabras, lo que hacen  corrientemente nuestros políticos, que se declaran solidarios pero que no lo son, que juegan con dos barajas, que se mueven por la jungla política comportándose con escasa corrección en sus relaciones con sus colegas.

Hoy que la política se hace sobre todo no por lo que es, sino por lo que se aparenta ser, asistimos a un verdadero triunfo del maquiavelismo más destructivo. En este aspecto se distingue especialmente la prensa; lo mismo la de partido que, peor aún, la independiente o seudoindependiente. La prensa tiene a silenciar las noticias que interesan más y a minimizar o ignorar a propósito lo que está en contradicción con “las verdades” que se desean inocular insidiosamente en los cerebros de los lectores. Y también esto es maquiavelismo, y del más bajo, porque actúa de un modo discreto, indoloro y aprovechándose de la buena fe ajena."

Carlo Sburlati

Cinco gotas, cinco rosas.


«Es bello morir así. Es bello pensar que en esta Europa, que no es la de Estrasburgo, ni la de Stalin, ni la de los defensores de última hora, podemos ofrecer las gotas de la sangre de Brasillach. Son cinco gotas de sangre: la de Jose Antonio, las dos de los que no pueden ser nombrados, la de Codreanu y la de Robert Brasillach. Cinco estupendas gotas de sangre, nuestras cinco rosas.»

domingo, 24 de marzo de 2013

Activismo murciano.


El antirracismo contemporáneo es una forma de “racismo” puesto que tiende a conferir a priori “calidades” a minorías debido a este estatuto, exactamente como los racistas “clásicos” les asignan “defectos” por la misma razón. Xenofilia y xenofobia son las dos facetas de una misma incapacidad que debe asumir lo que somos y a administrar la alteridad.

El crimen fundamental de la izquierda es haber utilizado (a riesgo de trivializarlo peligrosamente…) el término de “racismo” para calificar los fenómenos los más distintos, más complejos y, a menudo, los más honorables y los más dignos. Particularidades regionales, preocupaciones tranquilizadoras, patriotismo, interrogaciones históricas, orgullo identitario, todo esto estuvo sobre la fétida bandera del “racismo” por los seductores de un mundo no diferenciado reducido a un gigantesco mercado.

Extraído de Murcia Resiste

sábado, 23 de marzo de 2013

Orwell y las blanket words (palabras policía).

Nos encontramos en la época del "totalitarismo blando". Su esencia radica en que la represión no se ejerce a través del despliegue coercitivo de las autoridades (al menos no en primer término), sino de la autocensura y del control de los ciudadanos sobre sí mismos. De esta forma el orden establecido no se sostiene sobre la imposición, sino sobre la plasmación jurídico-política de un mar de fondo o consenso social. Pero ese autocontrol de los ciudadanos no puede de ningún modo limitarse (y aquí reside el quid de la cuestión) a no obrar mal, sino que debe comenzar por no pensar mal. Dicho en términos orwellianos: no basta con obedecer al Gran Hermano, es preciso también amarlo.

Y para ello es esencial el dominio del lenguaje. Así se destacan ciertas palabras que, más allá de sus significados específicos, asumen la función específica de instrumentos de represión de los malos pensamientos. Son en la terminología de Orwell, las "palabras-cobertura"(blanket words)*: auténticas "palabras policía" cuya función es encerrar series enteras de significados negativos con capacidad suficiente como para aplastar al adversario. El término "racismo" es hoy una de esas palabras. La más eficaz de todas. Su mera invocación dispara una serie de connotaciones odiosas (intolerancia, exclusión, discriminación, miedo al Otro, fascismo, genocidio) lo suficientemente  letales como para descalificar definitivamente al sospechoso. El racismo es pues el crimen de pensamiento por excelencia, el Mal político absoluto.

Lo más insufrible del pensamiento único es esa pretensión de legislar sobre las conciencias. En el caso que nos ocupa, no basta por tanto con rechazar los programas o políticas racistas. Es preciso también expurgar los propios sentimientos, alejar de la conciencia todo aquel reflejo que más levemente pueda aparentarse con el racismo, tal y como éste es definido por el discurso de valores dominante. El problema es que esa definición se ha salido de sus goznes, y la acusación de racismo se usa para aplastar cualquier expresión identitaria o de disconformidad ante el discurso oficial en temas como la inmigración o el multiculturalismo.

Legislar sobre los sentimientos. Cabe preguntarse: ¿por qué  y en nombre de qué? ¿Por qué toda preferencia por los próximos, cultural o étnicamente, debe de ser condenada? ¿Por qué la voluntad de preservar la cultura, la lengua y las costumbres propias debe considerarse sospechosa? ¿Por qué todo lo que se salga del ideal del mestizaje debe considerarse como algo anormal o patológico? ¿Acaso no se está incurriendo en un uso abusivo del término "racismo"? Porque lo cierto es que la naturaleza humana se inserta en todo un sistema de identificaciones, de preferencias y de solidaridades que funciona en círculos concéntricos. La familia, el clan, la tribu, la nación y así hasta llegar a la humanidad. Círculos que, si bien no determinan la extensión de los afectos (ni tienen por qué "encerrar" a las personas), sí los condicionan de entrada. Eso es una realidad incontrovertible.

*Las “blanket words” pueden ser tanto palabras como expresiones o frases hechas. Así en la Neolengua comunista clásica, la expresión "enemigo de la clase obrera" evocaba por asociación los términos de "burgués", "explotador", "opresor", "fascista", etc., para designar naturalmente a los enemigos del Partido Comunista. El mundo de la corrección política ha adoptado la práctica orwelliana de control del lenguaje a través de la depuración sistemática y la adopción de nuevas palabras policía ("sexista", "machista", "homofobo", "xenófobo", "conservador"). Otra práctica es la generalización de expresiones que redundan en la legitimación de cambios sociales en curso: así en vez de "familia" a secas se generaliza la expresión "familia tradicional" (en el sentido de "antigua") en contraposición a las parejas homosexuales, más asociadas a una idea de modernidad.


domingo, 17 de marzo de 2013

Manipulación de la historia.


Algunos autores por comodidad, otros porque alimentan sentimientos de odio hacia nuestra lucha, no se consideran obligados a comprobar las afirmaciones tomadas de los panfletos de propaganda de los regímenes que nos han perseguido. Esto no se llama ya historia, sino escuálida propaganda, escrita para servir a determinados intereses y para saciar la sed de venganza de ciertos ambientes. Si la historia contemporánea  que se ha desarrollado ante nuestros ojos, sufre deformaciones tan groseras, ¿qué podemos creer de la historia de los siglos pasados? ¿Cuál es el porcentaje de verdad que existe en las obras que tratan de las épocas pretéritas?

Uno de los temas de más viva actualidad de nuestra época es ciertamente el problema de la verdad histórica, la cual está amenazada no solo por la falibilidad humana o por las pasiones no sospechadas de los autores: existen verdaderos centros para la falsificación de la historia, organizados y dirigidos por los mejores elementos de la intelligentzia marxista, que han mancillado a ilustres personalidades del pasado e incluso el honor y la reputación de naciones enteras. Estos centros de subversión histórica actúan no solamente en los países sometidos a la férula comunista, donde tratan de borrar la memoria de las nuevas generaciones la verdadera historia de los pueblos sojuzgados, sino también en los países del mundo libre. En Occidente, donde el clima de la libertad no ha sido aún suprimido, los comunistas no pueden recurrir al terror para ahogar la verdad histórica, pero tratan de sustituirla con «verdades» prefabricadas por el izquierdismo internacional. Abusando del principio de la libertad de conciencia y de expresión que gobierna la vida espiritual de Occidente, los marxistas se han infiltrado  en el mundo de la «persuasión oculta» donde disponen de periódicos, revistas, transmisiones televisivas, editoriales, y donde cuentan con complicidades entre los escritores «comprometidos». No es un secreto para nadie que algunas grandes empresas editoras, que difunden anualmente millones de libros entre la masa de los lectores y que, por tanto, contribuyen ampliamente a la formación de la opinión pública, se encuentran bajo control comunista.

Horia Sima 24 de junio de 1969


"Escribir un libro que no teme a la verdad y que no incurre en aquellos sutiles lugares comunes que provocan el aplauso de los que cuentan es un acto de valentía especial en un mundo que solo premia a los que saben permanecer dentro de «las reglas del juego»."

Ya se puede leer EL PATRIOTA Nº12


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Dedicamos este número de la Revista EL PATRIOTA al 11M. No podemos aclarar que fue lo que ocurrió. Ese trabajo corresponde a las Fuerzas de Seguridad del Estado y al poder judicial. Podemos dejar bastante claro que lo que nos dicen policías y Juzgados de lo que pasó no es lo que pasó.
Hoy el 11M parece olvidado. Pocos son los medios de comunicación que siguen intentando conocer la verdad. Del mismo modo, todas las posibles acciones judiciales que se han puesto en marcha tratando de abrir investigaciones judiciales paralelas sobre el 11M han chocado con una barrera infranqueable que impide avanzar en sentido alguno.
Todo esto supone que España no quiere o no se atreve a averiguar las razones y los culpables por las que cerca de dos centenares de compatriotas vieron la muerte en unos trenes que explosionaron aquel 11 de Marzo sin que sepamos quién ordenó el atentado, quienes lo llevaron a cabo y cuales eran sus razones. Hoy EL PATRIOTA rinde homenaje a esos cerca de dos centenares de españoles caídos.
Agradecemos la inestimable colaboración del escritor Manuel Galiana en este número especial dedicado al 11M.